Cuando dos árboles genealógicos crecen juntos
Una boda une dos historias familiares. Descubre cómo mostrar ambas ramas en un mismo árbol y por qué un espacio familiar es un regalo de boda que crece con la pareja.

Una boda reúne a personas que hasta ahora han contado sus propias historias familiares. A un lado hay nombres, fotos y recuerdos; al otro, tantas historias por descubrir como en el primero. Cuando la pareja empieza una nueva etapa, surge el deseo de ver juntas las dos ramas familiares.
Dos ramas familiares, una historia compartida
Un árbol genealógico hace visible esa unión. La pareja puede ser el punto de partida; desde allí, las ramas llevan a padres, abuelos y otros familiares de ambos lados. Los nombres sueltos se convierten en una imagen de cómo se encuentran las familias.
Con MyFamily123 podéis reunir a personas de ambos lados en un espacio familiar compartido y mostrar sus vínculos en un árbol genealógico. Añadid fotos, fechas e historias poco a poco. No hace falta conocerlo todo antes de empezar: un nombre o una fotografía pueden abrir una conversación y traer el siguiente recuerdo.
Un regalo de boda que sigue creciendo
Un nuevo espacio familiar es un regalo especial para la pareja. En vez de otro objeto, les ofrecéis un lugar para las historias que cada uno aporta y las que crearán juntos. Podéis empezar con la pareja y sus padres, añadir algunas fotos favoritas e invitar a los familiares a compartir recuerdos. Después, la pareja podrá seguir ampliando el árbol a su ritmo.
El regalo sigue vivo después de la celebración. La foto de un abuelo, una anécdota sobre cómo se conocieron o la historia de una receta familiar encuentran allí su lugar. Así, el día de la boda se convierte en el comienzo de un proyecto familiar para muchos años.
Dejad que vuestras historias crezcan juntas: Cread vuestro espacio familiar y empezad por las personas que os unen.